Experiencia NaNoWriMo 2016

Experiencia NaNoWriMo 2016

El NaNoWriMo (National Novel Writing Month) es un evento internacional cuyo objetivo es conseguir escribir 50 000 palabras en 30 días. Tiene lugar durante el mes de noviembre. Está abierto a todo el mundo; no es excluyente. No importa si no tienes publicada una novela, ni siquiera si no has escrito en tu vida más que la lista de la compra. Aunque el objetivo, a simple vista, impresiona; a la hora de la verdad, el verdadero objetivo lo marca uno mismo. Hay quien quiere superar la marca oficial de 50 000 palabras en 30 días, pero también hay quién va más allá y se propone doblar esa cifra, es decir, escribir 100 000 palabras en un mes. También hay participantes que ni siquiera piensan llegar a esa cifra, sino que su objetivo más bien es hacerse con una rutina de escritura, de obligarse a sentarse a escribir todos los días las palabras que sean.

Mi experiencia ha sido muy enriquecedora, con sus ventajas y desventajas. Tuve conocimiento del NaNoWriMo allá por enero, pero tenía varias cosas entre manos y no quise abarcar más de lo que pudiera controlar, así que pensé en estudiar más a fondo el evento y prepararlo de cara al de 2017. La verdad es que abruma eso de escribir 50 000 palabras en 30 días, sobre todo para quien no tiene una rutina o no ha llegado a las 3000 palabras mensuales. Pero mirando entre mis proyectos, encontré mi obra principal, el borrador de una novela épica con algo más de 60 000 palabras, que tengo pendiente reescribir. Y fue entonces cuando me dije: «Si he sido capaz de llenar cien páginas, y no es ni el principio de la historia, ¿cómo no voy a poder hacerlo otra vez?». Y en marzo ya me estaba registrando como participante del NaNoWriMo.

Las cosas positivas que saco después de treinta días de escritura intensa: lo principal es que conoces a personas que disfrutan haciendo lo mismo que tú, y compartes el mismo objetivo con ellas. Contar con esas personas a lo largo del reto es vital. En mi caso, si no llega a ser por este grupo, a mediados de mes habría tirado la toalla. Es importante sentirse acompañado por gente que te anima cuando estás decaído, que te ayudan a salir de un bloqueo o te aportan ideas si de pronto te das cuenta de que tu historia no da más de sí. Son personas que, junto a tu familia, se convierten en uno de tus pilares. Y el NaNoWriMo termina, pero el contacto con ellas, sigue.

Otra de las cosas positivas es la cantidad de ideas que te llenan la cabeza y la facilidad y rapidez con que llegan. Sobre todo al principio, luego ya va costando más. Sin duda, el mejor momento es cuando validas tu texto completo y superas las 50 000 palabras. Es un momento apoteósico. Eso y el no poder pasar un día sin escribir, haber conseguido una rutina de escritura. Antes de noviembre, mis objetivos eran de menos de 3000 palabras, y pocas veces lo conseguía. Tras el NaNoWriMo, mi objetivo para este mes es de 10 000 palabras, y creo que las superaré antes de fin de año.

Lo negativo que tiene este reto es que conforme avanzas, te das cuenta del poco tiempo que has dedicado a prepararlo. Al menos en mi caso. Si tienes la sensación de que las palabras no fluyen o no te llega la inspiración, es porque no has dedicado el debido tiempo a la planificación. Hay que tener en cuenta que palabras que no escribas en un día, son palabras que se acumulan para los días siguientes. Si restas tiempo a la escritura para dedicarlo a planificar o reestructurar tu novela, prepárate para correr maratones dentro de un maratón. La historia se hace cuesta arriba, llega el desánimo y piensas en tirar la toalla.

Otros inconvenientes que te dificultan llegar a la meta a tiempo son los casos personales de cada uno: trabajo, estudios, niños, enfermedades, etc.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *